Miguel Cabrera

Nací en la ciudad de Rosario, Argentina, lugar que no solo me vio crecer, sino que también fue el escenario de mi formación profesional. Realicé mis estudios musicales en la Universidad Nacional de Rosario, donde hice especial hincapié en la guitarra solista. Mi dedicación a este instrumento se vio pronto gratificada con la obtención de importantes premios y distinciones, tanto a nivel local como nacional, lo que me permitió llevar mi música a otros países. Uno de los hitos más significativos de mi carrera fue actuar en el prestigioso Teatro “El Círculo” junto a la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, tras ser distinguido como Artista “Consagración ’91”. Asimismo, tuve el honor de ser finalista del Festival de Cosquín durante tres años consecutivos (1992, 1993 y 1994) en Córdoba. Esta experiencia fue fundamental, ya que me permitió recorrer diversos escenarios nacionales, destacando también mi participación en el encuentro “Guitarras del Mundo 2002” en Venado Tuerto. Con la llegada del nuevo milenio, mi camino musical tomó nuevos rumbos. En el año 2000 formé el grupo “Viejos Sordos”, con quienes grabé un disco de difusión nacional. Siempre buscando la innovación, en 2002 creé “Lenguajes en Expansión”, un proyecto que integraba la guitarra con la danza y el teatro. Posteriormente, grabé dos discos independientes con temas de mi autoría: “Tren a Merlo” (2004) y “Muerte Súbita” (2005).

En 2005 emprendí un viaje a España, desplegando mi música por el País Vasco y Cataluña, para luego establecerme como músico estable del club de jazz “Jamboree” en Alicante hasta el 2010. A mi regreso a Argentina en 2011, formé el grupo “Rigel” en Luján para grabar un único álbum. El 2012 fue un año de reencuentros, volviendo a tocar con “Viejos Sordos” en una gira por varias provincias. Ya en 2014, me trasladé a San Martín de los Andes para promover mi faceta como solista.

Finalmente, en 2016 me trasladé a Chile, donde realicé conciertos en numerosas comunas como Coquimbo, La Serena, Pucón, Puerto Varas, Puerto Montt, Frutillar y Puerto Octay, entre otras. Actualmente residiendo en la comuna de Frutillar, dedico mis días tanto a conciertos como a la enseñanza de la guitarra y la música, compartiendo mi legado con nuevos estudiantes.

María José Améstica

El ser parte de CEAF ha sido una gran experiencia para María Teresa, gracias a su maestra, con su gran experiencia, profesionalismo y amor logra sacar el máximo potencial en ella.

María José Améstica / Apoderada
Martín Nuñez

Cuando salgo del colegio todos los días me voy directo a CEAF porque me siento acogido por mis profesores y amigos músicos. Tengo ahí un lugar para esperar mis clases rodeado de música. He aprendido un montón con mis profesores tanto en la técnica de mi instrumento como en lo personal como músico.

Martín Nuñez / Estudiante
Laura Savoy

Considero que CEAF es un espacio correctamente organizado y muy responsable donde se cumplen con mucha calidez y cariño las exigencias disciplinarias para aprender música. La calidad docente se puede apreciar en el desempeño de los niños y en los resultados que ellos demuestran a medida que participan de las clases y avanzan en los contenidos.

Laura Savoy / Apoderada